Últimamente me he acordado mucho de una vez que estaba llorando en la oficina de La miss dra, y me dijo algo así como que los hijos más amados de Dios, son los que tienen las batallas más grandes.
Y hoy que puedo decir que he experimentado su amor, su gracia, su actuar, su presencia constante en la situación más hermosa que he vivido, puedo decir que repetiría todo lo que he vivido hasta hoy, para estar donde estoy hoy.
Ha valido la vida.
Me siento bendecida, agradecida, amada por Dios y el universo.
La magia del lugar donde estoy, es que pocas cosas son las que han cambiado, de mi vida normal, pero estoy tremendamente agradecida con la vida por darme la oportunidad de sentir un amor inmenso, intenso y maravilloso por la vida, por mí, por Él y por mi amor (R).
Genuinamente experimenté la felicidad, me regresó el deseo de vivir, no sólo de existir.
La vida me cambio, de la noche a la mañana, pero para bien, así como un día perdí muchas cosas de la noche a la mañana, 13 años después gané la vida.
13 años estuvo la nube gris sobre mi corazón y hoy puedo decir, que vale la vida.
Un día a la vez.